¿Tienes un blog que no visita nadie? ¿Te han encargado potenciar el branding de una marca, o tu propia marca personal, con un blog y no sabes cómo hacerlo? Estás de suerte, en este post vas a encontrar la receta para hacer un blog perfecto, que impacte y que atraiga visitas de una manera espectacular. Ten un poco de paciencia, enseguida descubrirás cómo.

Como hacer un blog perfecto
Foto por Ling_Ling en Flickr (CC)

 

Trabaja tu temática

El primer paso para elaborar una receta perfecta es saber lo que vas a cocinar. Así que el primer paso para crear el blog perfecto es tener clara la temática que vas a desarrollar. Puedes utilizar Adwords para ver que temáticas son las más solicitadas de entre las que tú dominas o bien para buscar un nicho interesante aunque necesites prepararte previamente.

Trabaja tus títulos

El siguiente paso consiste en trabajar tus títulos. Han de centrarse en un punto, llamar la atención, atraer ofreciendo una respuesta a una duda existente o creando debate y, preferiblemente, contener la palabra o frase clave del artículo.

También debes investigar las keywords más indicadas para cada tema. Por ejemplo, para el título de este artículo dudaba entre “Cómo crear el blog perfecto” o “Cómo hacer el blog perfecto”. Si buscas la primera opción tienes 47 millones de resultados, si buscas la segunda se queda en 11 millones.

Pero lo curioso en que cuando consultas en Adwords descubres que los lectores buscan  más por “hacer” que por “crear“. De esta forma, con el título elegido las posibilidades de aparecer en una búsqueda se multiplican por 8.

Trabaja tu primer párrafo

Si estás leyendo esto es porque estás interesado en el tema y el primer párrafo te ha enganchado, en caso contrario ya habrías dejado de leer. Recuerda que tienes entre 8 y 10 segundos para convencer a tu lector de que siga leyendo el artículo, así que concentra en él toda tu energía, destaca lo más importante de cada artículo y deja entrever que va a encontrar mucho más en los siguientes párrafos. Pero cumple siempre lo que prometes.

Trabaja tu contenido

Nunca se repetirá lo suficiente: “en un blog el contenido es el rey”. Si los lectores van a volver es porque encuentran algo de interés para hacerlo. Si no logras aportar nada nuevo o, al menos, de una manera diferente no lograrás lectores.

Investiga, concentra, depura, sé creativo y sé tú mismo, escribe de lo que tus lectores buscan pero hazlo con tus palabras. No te centres en el autobombo o la autopromoción, lo que tus lectores necesitan son respuestas y no publicidad aunque, de vez en cuando, lo que tú vendes pueda aportar esa solución.

En suma, ofrece un contenido que merezca la pena ser leído, que cuando tu lector termine se vaya con la sensación de haber invertido bien el tiempo. Parafraseando al proverbio hindú: “Cuando publiques, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio“.

Trabaja tu difusión

Si estás creando un blog nuevo y que nadie conoce no esperes que los lectores aparezcan de la nada. Tú quieres algo de ellos, así que debes llevar tu trabajo a dónde ellos están e invitarles a que lo prueben.

Tu lista de amistades, tu lista de clientes, tus redes sociales, el escaparate de tu negocio, la correspondencia que envíes, tus tarjetas de visita, publicidad en prensa, en radio, en Adwords… Al fin y al cabo, tu blog es un producto más de tu marca y debes aprovechar todos los canales posibles a tu alcance para llegar a tu público.

Trabaja tu paciencia

Finalmente, un apartado esencial, y que se suele dejar de lado, para obtener resultados con un blog en la paciencia. Sí, vivimos inmersos en la cultura del microondas, comunicaciones instantáneas, resultados instantáneos, recompensas instantáneas, pero las cosas importantes, como ganarte la confianza de tu público siempre lleva su tiempo, y el éxito en Internet, como en la vida, está basado en el trabajo y la confianza.

Conclusión

Ya tienes la receta para hacer un blog perfecto: Trabajo, trabajo y más trabajo. Por supuesto que debes cuidar la parte técnica como el diseño o el hosting pero, por encima de todo, estarán la pasión, el cuidado y el cariño que le pongas a tu trabajo y a tus lectores.

¿Tienes algún ingrediente más en tu receta?

 

Fuente: David Gómez